La mejor época para visitar Escocia y disfrutar de un viaje activo es desde abril hasta finales de octubre.
Fuera de este periodo, recomendamos visitar Escocia si desea que su viaje coincida con eventos específicos, como las festividades de Homanay a principios de año o contemplar la aurora boreal.
En abril, la temperatura media ronda los 10 °C y las flores empiezan a florecer, mientras que en mayo las temperaturas suben 3 °C y es uno de los meses más secos y soleados del año. Además, es una buena época para evitar los mosquitos, así que si planea realizar actividades al aire libre, como senderismo, este es el periodo ideal.
En junio, los días son más largos y en Escocia, ¡eso significa que hay luz hasta pasadas las 23:00!
Julio es la época perfecta del año para planificar un viaje por carretera, unas vacaciones en la costa o quizás una aventura en una isla, ya que las temperaturas son más cálidas, con una media de 17 °C.
El Festival de Edimburgo se celebra en agosto, lo que aumenta el atractivo de visitar la ciudad, mientras que septiembre suele ser cálido y más fresco que el periodo vacacional de verano. En octubre, las temperaturas descienden hasta alcanzar las de abril, pero con un clima más húmedo y días más cortos. Sin embargo, los hermosos colores otoñales convierten los senderos forestales en una experiencia inolvidable.