Después del desayuno, salida hacia Beli Manastir para visitar el Centro Etnológico del Patrimonio de Baranja, que presenta el patrimonio cultural de la zona desde finales del siglo XIX hasta principios del XX. La exposición se centra en el vínculo inquebrantable entre los habitantes de Baranja y su entorno natural: campos, humedales, llanuras, bosques, ríos y colinas con fértiles viñedos.
Tras visitar el Centro, se dirigirán a la aldea etnográfica de Karanac, repleta de casas típicas eslavas, donde podrán degustar una rica gastronomía casera. Continuarán su recorrido por la encantadora aldea, donde sin duda les interesará la "Calle de los Tiempos Olvidados", donde se exhiben numerosos oficios tradicionales (una antigua barbería, la posada "Bajo el Peral" con tocino y salchichas colgando sobre la barra, y donde en la mesa solo se sirven brandy, vino y agua con gas). Una casa de adobe, una cocina de verano, una nevera y talleres donde antaño se elaboraban cerámica, zuecos, cestas y barriles, además de carpintería y tejido, evocan tiempos pasados.
Saldrán del pueblo y se dirigirán a la colina de Banovo, rodeada de viñedos: un lugar para relajarse y disfrutar de la inmensidad de los viñedos. A continuación, visitarán una agradable bodega en el pueblo de Suza para degustar el exquisito vino Baranja. Tras la cata, continuarán hacia Batina, un pueblo en el extremo este de Croacia, que ofrece una maravillosa vista panorámica del hermoso Danubio. Allí también se encuentra el Complejo Memorial de la Batalla de Batina, erigido para conmemorar las feroces batallas victoriosas que tuvieron lugar durante la Segunda Guerra Mundial y que culminaron con la liberación de la zona.
El día concluirá en un agradable restaurante en el pueblo de Zmajevac, donde se servirá comida típica de Eslavonia. Regreso a Osijek. Alojamiento.