Ibias es un destino para los nostálgicos y amantes de lo auténtico, un universo de pizarra, vino y miel. Descubra lugares que muestran la memoria del tiempo en forma de valiosos tesoros etnográficos y paisajes rurales.
Una vez que deje atrás el valle del río Narcea, ascenderá al puerto de Conio, que limita con la reserva natural del bosque de Muniellos, donde el paisaje se transforma en bosques de rebollos, abedules, serbales, robles y madroños. Al llegar al valle del río Ibias, enclavado en las laderas de las montañas más antiguas de Asturias, los pueblos de Alguerdo, Oumente y Villardecendias le darán la bienvenida. Por la tarde, regresará al punto de partida para contemplar el valle glaciar de Dega y probar suerte avistando el oso pardo en Fondo de Veigas. Tras finalizar la experiencia, partirá hacia Giján y disfrutará de una cena en un restaurante con certificación de sostenibilidad que ofrece cocina local.