La excursión comienza con una visita a una de las canteras más antiguas de Malta, convertida en atracción turística tanto para visitantes como para residentes, que ofrece una vívida muestra de una de las principales técnicas maltesas: el uso de la piedra caliza en la construcción, una práctica milenaria. La magia de la antigüedad maltesa se explicará en Hagar Qim, el principal yacimiento prehistórico de Malta, con vistas a la inmensidad del Mediterráneo y al islote de Filfla. Desde Hagar Qim, nos dirigiremos a Wied iz-Zurrieq, donde (si el tiempo lo permite; el precio del barco no está incluido) podremos realizar una excursión en barco a la Gruta Azul, famosa por sus aguas cristalinas.
Después del almuerzo, recorreremos los viñedos locales hasta llegar al idílico pueblo pesquero de Marsaxlokk. Tendrán tiempo para pasear por el mercado local, situado a orillas del mar. Posteriormente, visitaremos la cueva de Ghar Dalam, donde los arqueólogos han desenterrado numerosas pruebas de que Malta formó parte del continente europeo.