Este programa se desarrollará en tres aldeas de Dominica: una ubicada en el Parque Nacional Morne Trois Pitons, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO; la segunda en el extremo norte; y la tercera en el territorio Kalinago, donde reside el único pueblo indígena que aún vive en el Caribe. Estas aldeas son rurales, y los socios locales consideran el ecoturismo como un medio para garantizar el desarrollo sostenible, preservando al mismo tiempo el estilo de vida tradicional.
Los voluntarios deben ser personas prácticas, amantes de la naturaleza, con buena salud y en buena forma física.
No se requieren habilidades específicas, pero sí mucho entusiasmo y ganas de involucrarse y trabajar duro.
Deben disfrutar de la inmersión en la vida local y estar dispuestos a colaborar con la comunidad.
Las actividades de voluntariado incluirán trabajar en proyectos comunitarios especiales, ayudar en la construcción, el mantenimiento de senderos, la limpieza y restauración de riberas de ríos, el embellecimiento y paisajismo de las aldeas, la restauración de caminos de acceso a las granjas y colaborar en las labores agrícolas (desmonte, preparación, siembra y cosecha). Se recomienda el uso de guantes protectores, sombreros para el sol, calzado de trabajo adecuado y ropa apropiada para la actividad.